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3 mascarillas para una piel de porcelana

Antes de exponer el rostro a cualquier tipo de tratamiento es necesario tener conocimientos básicos sobre nuestro tipo de piel: grasa, mixta, reseca o normal, esto será fundamental a la hora de elegir el tipo de mascarilla que necesitaremos para salir al mundo a brillar.

Desde tiempos remotos la madre naturaleza es una de las principales fuentes de juventud y belleza, es por ello que las mascarillas caseras siempre serán unas grandes aliadas a la hora de consentir el cutis, una de las zonas más delicadas de todo nuestro cuerpo.

Las mascarillas deben ser usadas mínimo dos veces por semana y mientras más temprano comencemos el cuidado de nuestra piel está siempre se conservará hermosa y radiante sin importar el paso de los años.

El rostro es sumamente delicado y en las mujeres no solo está expuesto a factores naturales que pueden dañarlo como: el sol, los alimentos o la contaminación ambiental, también el uso de maquillaje es algo que poco a poco puede ir debilitando los tejidos.

Una regla de oro ante de utilizar cualquier mascarilla es lavar tu cara preferiblemente con un jabón especial para ella y así eliminar las impurezas que puedas acumular durante todo el día.

#1 Hidrata la piel del rostro con banana

Esta es una de las mascarillas más sencillas y nutritivas que puedes colocar en tu piel, solo necesitas una banana triturada, la pones sobre tu rostro por 15 minutos y finalmente la retiras con agua fría.

Esta receta mejora la circulación de oxígeno en el rostro previniendo la aparición de arrugas, pero si deseas tener el secreto de la eterna juventud tienes que probar la siguiente mascarilla.

#2 Miel y huevo, para la juventud

Estos dos ingredientes no solo te harán lucir una piel mucho más joven y tersa sino que además te ayudarán a disimular un poco las terribles ojeras que te hacen ver todo el tiempo agotada.

#3 Piel más suave con miel y almendras

Solo necesitas dos cucharadas soperas de miel y dos de almendras triturada.

Se mezcla el polvo de almendras con la miel -si sufres de piel grasa puedes adicionar una cucharada de zumo de limón-. Se aplica en todo el rostro con pequeños masajes circulares, se deja actuar 15 minutos y luego se retira con agua tibia. Se recomienda usar varias semanas para lograr una piel de porcelana.

@elbarcodelpeluquero

 

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